Integración metodológica para la innovación centrada en las personas: ¿Cómo se combinan la ingeniería en diseño industrial con la gestión estratégica de proyectos?

Marcela Cubero Ugalde

Ingeniera en Diseño Industrial

Resumen

El diseño industrial se ha consolidado como una disciplina estratégica para empresas y organizaciones que buscan competitividad, sostenibilidad e innovación. Este artículo presenta una reflexión técnica sobre la necesidad de integrar la disciplina de la ingeniería en diseño industrial con la gestión de proyectos empresariales de carácter estratégico, y expone herramientas y metodologías específicas que permiten dicha integración.

Se destacan los aportes del diseño centrado en las personas (Human-Centered Design), design thinking, investigación de usuarios y métodos de gestión estratégica como EDT/WBS, matrices de involucrados, análisis funcional y evaluación iterativa.

Se concluye que la convergencia entre diseño y gestión de proyectos potencia la capacidad de las organizaciones para anticiparse al cambio, reducir riesgos y generar soluciones pertinentes y viables para personas usuarias y comunidades.

Palabras clave: diseño industrial, gestión de proyectos, diseño centrado en el usuario, metodologías, innovación estratégica, ingeniería y diseño.

Introducción

El contexto actual demanda que las organizaciones desarrollen productos y servicios con criterios de innovación, sostenibilidad, conciencia y pertinencia social, además de eficiencia técnica. En este escenario, el diseño industrial deja de ser una actividad meramente formal o estética y se convierte en un componente estratégico de la gestión empresarial (Buil, 2005; Olivares Ugarte & Bengtsson, 2024).

Para que el diseño cumpla dicho rol estratégico, debe articularse con metodologías de gestión de proyectos, comúnmente aquellas que son utilizadas en ingeniería y administración, de forma que las decisiones técnicas puedan alinearse con necesidades detectadas, objetivos organizacionales y restricciones operativas. Asimismo, el diseño centrado en las personas se vuelve esencial para asegurar que los proyectos respondan a realidades sociales, culturales y tecnológicas complejas.

 

Relevancia de la práctica de la ingeniería en diseño industrial como parte de la gestión estratégica de proyectos

El diseño es tomado como una herramienta de ventaja competitiva. La literatura evidencia que la gestión del diseño impacta directamente la competitividad, productividad e innovación empresarial (López, 2015). Incorporarlo desde las fases tempranas de un proyecto contribuye a una mejor definición de requerimientos técnicos y funcionales, identificación de oportunidades de innovación, una clara reducción del riesgo en etapas avanzadas del desarrollo debido a sus múltiples momentos de prueba y por último, una mejor alineación entre soluciones técnicas y expectativas del mercado.

Al respecto de la convergencia entre el diseño y la estrategia, los proyectos requieren modelos que integren visión a largo plazo, gestión del cambio y capacidad de anticipación. El proceso proyectual del diseño industrial aporta pensamiento sistémico, análisis funcional y metodologías de creatividad estructurada que permiten modelar escenarios, simular soluciones y evaluar impactos en todas sus etapas.

En lo que se refiere a metodologías y herramientas técnicas que integran el diseño y la gestión de proyectos, se pueden mencionar:

Diseño centrado en las personas (Human Centered Design). Es un método estructurado por etapas, cuyo propósito es garantizar que las soluciones respondan a las necesidades reales de los usuarios. Incluye herramientas como entrevistas semiestructuradas y observación contextual, mapas de empatía, user personas o arquetipos de uso, mapas de experiencia del cliente o journey maps y pruebas de usabilidad con prototipos.

Estas herramientas permiten comprender motivaciones, dolores, limitaciones y expectativas de los usuarios (Liem & Sanders, 2011).

Design Thinking. Es una metodología de referencia en el diseño y la gestión de proyectos. Su enfoque se basa en un proceso iterativo que permite repetir etapas previas para ajustar el rumbo, garantizando mayor seguridad y rigor técnico. El ciclo consta de cinco fases clave: Empatizar, para comprender a fondo al usuario; Definir, para sintetizar problemas desde su perspectiva; Idear, para generar soluciones sin restricciones; Prototipar, para hacer tangibles las ideas; y Evaluar, para validar las propuestas con usuarios reales.

Este ciclo se adapta a modelos de gestión como PMBOK, IPMA o ISO 21500 para incorporar retroalimentación temprana y continua.

Herramientas técnicas del diseño industrial para el desarrollo de proyectos. El diseño industrial aporta técnicas específicas que fortalecen la gestión tales como el análisis funcional y el árbol de funciones, que permiten descomponer un sistema en funciones de servicio y funciones técnicas, facilitando la definición clara de requerimientos y relaciones internas. Además, el modelado y prototipado, que utiliza prototipos físicos y digitales (CAD, impresión 3D, simulación) para evaluar desempeño, ergonomía, interacción y viabilidad técnica. La evaluación técnica, que hace una comparación de alternativas con una serie de criterios técnicos, económicos, ambientales y sociales; y finalmente, la ergonomía y factores humanos, que ayuda a la integración de métricas antropométricas, usabilidad, accesibilidad y seguridad.

Herramientas de gestión de proyectos aplicables al diseño. Estas aportan estructura a la creatividad bajo un rigor técnico y estratégico propio de la gestión de proyectos. El proceso inicia con la Estructura de Desglose del Trabajo (EDT/WBS), que fragmenta las fases de diseño, desde la investigación hasta la validación, en tareas gestionables. Por otra parte, la Matriz de Interesados asegura que se identifiquen y gestionen las expectativas de todos los actores clave. Tanto la EDT como la matríz de interesados se relacionan ampliamente con las fases de empatizar y definir, en el design thinking, ya que generan un conocimiento amplio de la solución que se busca y con qué objetivo se está ejecutando. Ahora bien, para salvaguardar la viabilidad del proyecto, se emplean Matrices de Riesgos que anticipan desafíos técnicos y operativos, permitiendo aplicar medidas de mitigación basadas en la retroalimentación temprana, como en el caso de la etapa de la validación. Asimismo, el control del desempeño se garantiza mediante la Gestión del Valor Ganado (EVM), que mide el avance real frente al planificado en desarrollos complejos; todo esto enmarcado en un Ciclo de Vida del Proyecto donde el diseño actúa como un eje transversal que acompaña la solución desde su formulación inicial hasta su operación y evaluación final.

Importancia de la empatía en los proyectos de ingeniería y diseño

La empatía, como herramienta metodológica, permite conectar soluciones técnicas con realidades humanas. Su incorporación tiene efectos directos en la reducción de errores de diseño al anticipar limitaciones de uso, aumento de la aceptación social al involucrar activamente a usuarios, mayor sostenibilidad al considerar prácticas, contextos y culturas; y en la innovación significativa, no solo incremental o estética.

Empatía no es un concepto abstracto en diseño; es una metodología operativa con instrumentos validados (mapas de empatía, co-creación, card sorting, pruebas de usuario).

Conclusiones

La ingeniería y el diseño industrial ya no pueden considerarse procesos independientes. La complejidad de los desafíos actuales, tales como la digitalización, el cambio climático, la transformación en ciudades inteligentes, la manufactura avanzada y la transición energética, requiere enfoques interdisciplinares que articulen capacidad técnica con comprensión humana profunda.

Los proyectos estratégicos que no integran diseño podrían fracasar por falta de pertinencia social o desconexión con los usuarios. De igual forma, los procesos de diseño sin una gestión rigurosa tienden a carecer de viabilidad operativa o financiera.

Por ello, la integración metodológica no solo es recomendable: es indispensable para el desarrollo sostenible, competitivo y centrado en las personas, ya que la gestión estratégica de proyectos se fortalece significativamente al incorporar metodologías del diseño industrial.

Además, el diseño centrado en las personas y la empatía estructurada permiten generar soluciones más pertinentes, eficientes y sostenibles. Y el uso de las herramientas combinadas, HCD, design thinking, prototipado, EDT, análisis de interesados y análisis funcional, constituyen un marco técnico robusto aplicable a cualquier sector productivo.

En definitiva, la articulación entre diseño y gestión estratégica es un camino necesario para el desarrollo de proyectos innovadores, con impacto empresarial y social.

Referencias

Buil, I. (2005). Importancia del diseño industrial en la gestión estratégica de la empresa. RedALyC.

Liem, A., & Sanders, E. B.-N. (2011). The impact of human-centred design workshops in strategic design projects. CoDesign, 7(4), 261–282.

López, L. D. M. (2015). La importancia de la gestión de diseño como generadora de productividad y competitividad en las organizaciones. Designia, 2(1), 7–18.

Olivares Ugarte, J., & Bengtsson, L. (2024). Critical success factors of design thinking for product development in industrial SMEs: A bibliometric analysis. Businesses, 4(4), 843–864.

Carneiro, V. (2025). A design management tool for product development in SMEs. Procedia Manufacturing.

Norman, D. (2013). The design of everyday things (Revised edition). MIT Press.

ISO. (2019). ISO 21500: Project, programme and portfolio management — Guidance on project management.